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REJUVENECIMIENTO FACIAL SIN CIRUGÍA


Es posible rejuvenecer la cara sin necesidad de someterse a una cirugía. Los tratamientos mínimamente invasivos se convierten en una excelente alternativa, inclusive para personas jóvenes que desean reducir molestos surcos en su rostro o mejorar su aspecto aumentando el volumen de sus labios, de sus pómulos, o de su mentón.


Con el REJUVENECIMIENTO FACIAL SIN CIRUGÍA se consigue mejorar el aspecto global de la cara de una persona, darle la sensación de “descansada” y retrasar la edad para el lifting (cirugía plástica de estiramiento facial). También se utilizan como complemento en cirugías plástica faciales (lifting, blefaroplastia, liposucción de cuello, etc.) al permitir que los resultados sean mejores y más duraderos.


El tratamiento consiste en la inyección de diferentes productos con microagujas sobre los pliegues o surcos faciales ocasionados por la edad, por factores ambientales, por genética o por la hipergesticulación de los músculos faciales. Los surcos o marcas faciales más frecuentes son:


SURCOS NASOGENIANOS: son las arrugas profundas que se dirigen desde el ala nasal hacia el vértice del labio superior.


SURCOS DE MARIONETA: desde el vértice del labio inferior hacia abajo, hacia el mentón.
CÓDIGO DE BARRAS: Arrugas finas que se forman alrededor de los labios, principalmente del superior.


PATAS DE GALLO: Arrugas finas que se sitúan en la zona del canto externo de los ojos.
VALLE DE LAS LÁGRIMAS: Denominado así porque por la arruga discurren las lágrimas desde donde nacen, en la parte interna del ojo, hacia la parte inferior y externa del pómulo. También se le llama “arruga del payaso” y es típica en personas con tristeza o estrés.


ARRUGAS DE ENTRECEJO: Típicas de fruncir el ceño y de expresión.
ARRUGAS DE LA FRENTE DE LAS MEJILLAS: Ocasionadas por la edad y la expresión.

Actualmente existen productos reabsorbibles de muy buena calidad para disminuir la profundidad y forma de las arrugas faciales. Los más frecuentemente utilizados y que proporcionan mayor seguridad son el ácido hialurónico y el Botox.

ÁCIDO HIALURÓNICO


El ácido hialurónico es puro y estéril, su uso no implica riesgos de transmisión de enfermedades o alergias. Al estar compuesto principalmente por agua y azúcares, desaparece progresivamente siendo reabsorbido por el organismo. Con esta sustancia es posible devolver el volumen y la hidratación a las zonas de la cara que lo han perdido. Una característica muy importante del ácido hialurónico, además de su efecto de relleno, es su capacidad de retener la hidratación de la piel.


Según el tipo de arruga, resulta necesario infiltrar hialurónicos de diferentes densidades y duración. Por ejemplo, para arrugas más profundas (surcos nasogenianos, marionetas) es preferible utilizar hialurónicos más densos y que duren más. Para arrugas finas (patas de gallo, peribucales) se utilizarán hialurónicos menos densos y más fluidos con el fin de evitar la aparición de bultitos.


BOTOX


El Botox es una técnica de rejuvenecimiento facial que se efectúa mediante infiltraciones intramusculares que devuelven al rostro y al cuello el aspecto joven y sin arrugas. La llamada “toxina botulínica", produce una parálisis muscular temporal que ayuda a conseguir un aspecto más joven y radiante cuando se aplica en músculos faciales. Su infiltración debe realizarse en forma armónica, sin excesos y produciendo un efecto de naturalidad, nunca de “paralización” de la cara.


Duración


Los tratamientos de rejuvenecimiento sin cirugía son relativamente sencillos. Se hacen de forma ambulatoria y con anestesia local, sin requerir un postoperatorio muy complicado.


La duración de los productos puede ser desde 6 a 18 meses, dependiendo también del tipo de piel del paciente. Es típico que en pieles “maltratadas”, con exceso de Sol, de dermis más gruesa, los efectos sean menos duraderos por el “consumo” que hace la piel de los productos infiltrados. No es recomendable la utilización de productos permanentes, por la posibilidad de producir complicaciones y efectos indeseables a largo plazo: granulomas, deformidades por inflamación crónica, migración del producto, etc.


El uso de estos métodos de rejuvenecimiento facial tiene muchas ventajas frente a otros tratamientos, lo único que ha de tener en cuenta y asegurarse es de acudir a expertos que cuenten con un equipo médico cualificado.


Dra. María Clara Guerrero


Dra. María Clara Guerrero