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Radiofrecuencia

¡Adiós a la celulitis!

La radiofrecuencia es una técnica creada para atacar la celulitis y la flacidez corporal mediante radiaciones electromagnéticas que oscilan simultáneamente en el campo eléctrico y magnético. Esta energía actúa de manera selectiva en la dermis profunda y en las capas subdérmicas, mientras protege la epidermis.
Los dos tipos de radiofrecuencia utilizados en el área estética son la Bipolar (facial), que provoca un calentamiento superficial de la piel, y la Monopolar (corporal), que produce un calentamiento en la parte más profunda de la dermis actuando sobre el tejido adiposo. El aparato de radiofrecuencia puede enviar la energía a distintas profundidades, y así tratar distintos tipos de celulitis, y también lo mismo que la flacidez facial y de otras áreas.
De manera gradual el procedimiento logra la reestructuración del colágeno profundo, lo que incluye que se formen fibras nuevas que sustituyan a las envejecidas y vuelvan los tejidos mas elásticos, también que se favorezca la homeostasis y, en general, se mejore el estado de la piel eliminado de ella las huellas dejadas por el paso del tiempo. La estimulación de las fibras de colágeno causa un efecto tensor inmediato, razón por la cual sus indicaciones más importantes son ENVEJECIMIENTO PREMATURO FLACIDEZ Y CELULITIS.
El proceso puede tornarse más rápido o más lento según el estado en el que se encuentre el colágeno de la persona. De hecho se han realizado estudios histológicos que demuestran cambios importantes en la remodelación del colágeno a partir de la sexta semana posterior a la aplicación de la radiofrecuencia.
En cuanto al procedimiento: inicialmente se toman fotos y se marca la zona con un rotulador quirúrgico. Posteriormente, se unta aceite ionizable potencializador en la piel limpia y se aplica la energía introduciéndola por medio de un cabezal de tratamiento que se mueve constantemente sobre la piel. La duración del tratamiento es variable dependiendo del área a tratar. Áreas pequeñas como los brazos suelen realizarse en 25 ó 30 minutos, mientras que áreas más amplias prolongarse de 45 a 60 minutos.
Una vez terminada la sesión se aplica gel de aloe vera en las zonas tratadas y el paciente puede incorporarse a su vida cotidiana inmediatamente; debe evitar el sol y los rayos UVA durante las siguientes 48 horas. Se recomienda beber abundante agua tras la sesión, ya que ayudará al resultado final.
El número de sesiones necesarias es variable y va a depender del estado de cada paciente y el nivel de exigencia del mismo, pero se consideran necesarias entre 4 y 6 en facial, y entre 6 y 10 en tratamientos corporales. El procedimiento es bien tolerado y no requiere anestesia.
Finalmente, cabe recordar que este tipo de tratamientos se pueden realizar de manera coadyuvante en procesos pre y postquirúrgicos; eso sí, con la asesoría y el apoyo tanto del cirujano plástico, como del médico esteticista.
Dra. María Clara Guerrero